Un tratamiento de implantes requiere una coordinación de varios especialistas dentro de la Odontoestomatología, es fundamental el equilibrio entre odontoestomatólogo prostodoncista, cirujano oral o maxilofacial, técnico de laboratorio en prótesis dental e higienista dental.
Los miembros que constituyen este equipo deben estar coordinados en todo momento y la misión de cada uno es fundamental para el buen planteamiento, confección, colocación y mantenimiento de los implantes y sus prótesis.
En este apartado nos vamos a ocupar de la parte quirúrgica de los implantes, realizada por el cirujano oral, y que puede ser efectuada bajo anestesia local o general.
Se hace un estudio previo del paciente, el cirujano debe verlo en una consulta preoperatoria, debe ver el estado de las mucosas, palpar el grosor de las crestas alveolares, etc., y es obvio que el estudio radiológico es fundamental, una ortopantomografia y en general un TAC nos indica la cantidad y calidad de hueso que tienen los maxilares a los que vamos a colocar implantes.
Para realizar el lecho del implante en el hueso se hace a baja velocidad (600-850 rpm) se puede a 2000-2500 rpm y con buena irrigación interna constante. Los fresados, sobretodo los realizados con fresas intermedias y finales, se deben hacer con movimientos ascendentes y descendentes, para evitar una alojamiento de forma ovalada. Todas las casas comerciales ya tienen sus kits con todo el conjunto de instrumental necesario para colocar implantes. Los sistemas usados entre las diferentes casas comerciales son prácticamente iguales, hay pequeñas diferencias y la tendencia es a simplificar los sistemas.
Se empieza con la fresa piloto, y como que este orificio marcará la localización y angulación definitiva del implante, para los menos experimentados se aconseja la utilización de plantillas quirúrgicas. Se debe limpiar frecuentemente la cabeza de la fresa, retirando residuos óseos. Con la fresa piloto se suele profundizar unos 8 mm, independientemente de la longitud del implante que vamos a colocar.
Para establecer el paralelismo y la desviación entre implantes, debe realizarse el primer orificio piloto de 8 mm. de profundidad, limpiarlo de restos óseos e insertar un pilar de paralelización usando el extremo que corresponde al tamaño de la fresa piloto, y dejamos un pilar en cada orificio, se comprueba la angulación de los pilares de paralelización antes de pasar al fresado intermedio.
Se usa la fresa intermedia con irrigación interna para conseguir el lecho con la profundidad que nosotros hemos predeterminado. La fresa intermedia está marcada con anillos concéntricos de diferentes longitudes de implantes, por ejemplo de 8, 10, 13 mm, etc y si la introducimos toda sin incluir el vástago obtiene una profundidad de 15 mm, para los implantes más largos o sea el de 18 mm, se usa otra fresa intermedia. En esta etapa de fresado se pueden hacer correcciones del paralelismo.
A continuación se usa una fresa de ampliación, llamada también de avellanado, para crear un receso en el hueso cortical del mismo diámetro que la fresa final. Por último se utiliza la fresa final del diámetro definitivo, cada fresa tiene un diámetro y longitud que es igual al tamaño del implante que vamos a colocar, en realidad tienen 1 mm más, para asegurar que él implante quede a nivel de la cresta alveolar o 1 mm por debajo de ella. Cuando tenemos realizado el lecho se comprueba la profundidad con un medidor marcado con anillos concéntricos, para asegurarnos que al colocar él implante quedará introducido totalmente dentro del lecho que hemos realizado.
Se procede a limpiar el lecho con suero fisiológico, el implante está estéril en su recipiente, lo abrimos dé forma que la tapa queda sujeta al implante, lo introducimos en el hueso por lo menos hasta la mitad y con movimientos mesio dístales la tapa se va a despegar del implante, acabamos de introducir el implante con un impactador, pudiendo utilizarse un martillo sobre el impactador. Se colocarán tornillos de cierre y se procede a la reposición del colgajo mucoperióstico y sutura con seda.
Si el implante es roscado se puede colocar en el lecho mediante una carraca, mediante el propio micromotor o bien incluso manual.
En casos de huesos poco densos o crestas estrechas se usan osteotomos.
El paciente deberá colocarse compresas frías sobre la zona intervenida durante 24 horas para reducir la inflamación consecuente a la intervención. Se prescribirán antibióticos, antiinflamatorios y analgésicos, y los puntos de sutura se retiran a los 7-10 días.
Según la cantidad y calidad de hueso se debe preveer un periodo de osteointegración de 3-4 meses en la mandíbula y de 5-6 meses en el maxilar superior, durante este periodo el paciente puede llevar una prótesis provisional que habremos rebasado con un acondicionador de tejidos blandos, para evitar que haya presiones sobre los implantes colocados.
Se hacen controles radiológicos a los dos meses para ver si él implante se está osteointegrando, y cuando calculamos que la osteointegración ha finalizado, se procede a la 2ª fase quirúrgica, es la fase de descubrir los implantes para poder empezar el tratamiento prostodóncico.
Se procede a localizar los implantes mediante una sonda o por palpación, debemos exponer el tornillo de cierre mediante bisturí o un punch (corte rotatorio)y se colocan los tornillos gingivales es temporales (tapones o pilares de cicatrización), para evitar el cierre y cicatrización de la mucosa y se sutura.
Hay técnicas para colocar implantes de forma inmediata a la extracción dentaria, hay ventajas y desventajas. Se debe tener una zona ósea totalmente exenta de procesos inflamatorios agudos o crónicos, sin tejidos de granulación, ya que no se conseguiría la osteointegración. Se debe realizar la extracción intentando conservar el máximo el hueso alveolar.
Este sistema disminuye el proceso de reabsorción alveolar, también se acorta el tiempo de restauración, los inconvenientes son: hay que utilizar técnicas de regeneración tisular, hoy parece que el problema está solucionado mediante la técnica que usamos. Otro inconveniente es que no se puede predecir el éxito de la osteointegración y también el eje del implante deberá tener una dirección diferente al eje de la pieza dentaria natural.
Las últimas técnicas que se están empezando a emplear en la actualidad, se basan en colocar implantes de carga inmediata, en esta técnica la colocación de la prótesis es inmediata.
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